Es necesario ampliar la capacidad de refinación petrolera en México, ya que Pemex cuenta con limitaciones en este sentido. Ciertas áreas del país, como el Noroeste, se encuentran totalmente en desventaja al no contar con refinerías que encarecen los precios y particularmente la logística de transporte y almacenamiento.

A partir de 1990 Pemex ha hecho inversiones por 10,000 millones de dólares, para la modernización de las plantas de refinación y mejorar la calidad de los combustibles. Como consecuencia, no se ha incrementado la capacidad instalada de refinación, produciéndose un estancamiento en el procesamiento de petróleo crudo para la producción de combustibles líquidos y otros derivados.

La demanda de gasolinas y combustible diésel excede a la producción nacional de combustibles, déficit se cubre con importaciones y con la maquila del crudo mexicano que se procesa en la refinería de Deer Park (Pemex / Shell) de Houston, Texas.